ADVERTENCIA
Oraciones para los Cofrades del Cíngulo de Santo Tomás de Aquino o Milicia Angélica.
Oración a JESÚS crucificado.
Compuesta por santo Tomás de Aquino delante de la cruz que él había trazado en la pared del castillo de Rocaseca, después de haber vencido al espíritu impuro y delante de los ángeles que le ciñeron el Cíngulo celestial.
Amorosísimo JESÚS, conozco que todo don perfecto, y en especial el de la castidad depende únicamente de la poderosa acción de vuestra providencia amorosa: confieso igualmente que sin el auxilio de vuestra misericordia nada puede la criatura miserable Por eso os pido humilde que defendáis con vuestra gracia la castidad y pureza de mi alma y de mi cuerpo. Y si alguna vez he recibido la impresión de un sentimiento cualquiera capaz de manchar en lo más mínimo estas virtudes, Vos, que sois el Soberano Señor de todas mis potencias, arrancadla de mi corazón para que, con él limpio, pueda adelantar en vuestro amor y servicio, ofreciéndome casto todos los días de mi vida sobre los altares inmaculados de vuestra divinidad. Amén.
Jaculatorias.
La cruz es mi salud segura.
La cruz es la que siempre adoro.
La cruz sea siempre mi refugio.
La cruz del Señor esté conmigo.
Consagración a la Santisima Virgen
que deberá repetirse mañana y tarde para obtener por medio de esta Señora el don de la pureza.
Rezada el Ave María se dirá:
Oh Señora y Madre mía! os hago una plena y entera consagración de todo mi ser, y para probaros mi devoción os consagro mis ojos, mis oídos, mi boca, mi corazón y todo cuanto yo soy, sin reserva alguna. Y pues soy ya vuestro, ¡oh amantísima Madre! guardadme y defendedme, como cosa cuya posesión y propiedad as pertenece Aspiración para decir en las tentaciones Pues soy ya vuestro oh amantísima Madre! guardadme y defendedme, como cosa cuya posesión y propiedad os pertenece.
(40 DÍAS DE INDULGENCIAS CADA VEZ).
Las quince Avemarías en honor de los misterios del Santísimo Rosario para pedir el don de la castidad.
1ª. Por virtud de la Anunciación, ¡oh María! alcanzadnos la pureza. Ave María
2ª. Por virtud de la Visitación. ¡oh María!… Ave María.
3ª. Por virtud del Nacimiento de JESÚSen Belén. ¡oh María!… Ave María.
4ª. Por virtud de la Ablación de JESÚS. ¡oh María!… Ave María.
5ª. Por virtud del encuentro del Niño en el templo. ¡oh María!… Ave María.
6ª. Por virtud de la Oración en el Huerto. ¡oh María!… Ave María.
7ª. Por virtud de los azotes en la columna. ¡oh María!… Ave María.
8ª. Por virtud de la coronación de espinas. ¡oh María!… Ave María.
9. Por virtud de haber llevado JESÚS la cruz a cuestas. ¡oh María!… Ave María.
10ª. Por virtud de la Crucifixión. ¡oh María!… Ave María.
11ª. Por virtud de la Resurrección. ¡oh María!… Ave María.
12ª. Por virtud de la Ascensión. ¡oh María!… Ave María.
13ª. Por virtud de la venida del Espíritu Santo. ¡oh María!… Ave María.
14ª. Por virtud de tu gloriosa Asunción. ¡oh María!… Ave María.
15ª. Por virtud de tu coronación en el Cielo. ¡oh María!… Ave María.
Oración a Santo Tomás de Aquino
Castísimo santo Tomás. elegido como lirio de inocencia; vos que habéis conservado siempre sin mancha la gracia bautismal: vos que, ceñido por los ángeles, habéis sido un verdadero ángel en carne humana, yo os suplico que me recomendéis a JESÚS. Cordero sin mancilla, y a MARÍA, Reina de las vírgenes, para que yo también, ceñido con vuestro santo cíngulo. reciba la misma gracia que vos, e imitándoos en la tierra. sea algún día coronado con Vos, poderoso protector de mi inocencia, entre los ángeles en el Cielo.
Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri.
V. Ruega por nosotros, castísimo Tomás.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.
ORACIÓN
Oh Señor que, os habéis dignado armarnos con el cíngulo de santo Tomás en medio de los rudos y difíciles combates que tenemos que sostener en este mundo, humildemente os suplicamos que nos concedáis salir victoriosos de los enemigos de nuestro cuerpo y alma, para que, coronados con la aureola de perpetua virginidad, merezcamos recibir la palma de la bienaventuranza, entre los castos escuadrones de espíritus celestiales. Por Jesucristo, Señor nuestro. Así sea.